sábado, 28 de febrero de 2015

Asier y María

Hacía tiempo que me apetecía compartir esta boda, la de María y Asier, una boda llena de naturalidad, amor, y lo mejor de todo, ¡flores de lavanda! (son mis favoritas)

Como en todas las bodas yo voy a capturar los preparativos de la novia y su familia, pero María no iba a prepararse en casa sino en su habitación en el hotel Golf Almerimar, lugar de su celebración, pero antes de eso me pasé por la peluquería donde María, su hermana Ana y su Madre Yeya se estaban peinando.



Si María tiene algo maravilloso es sin lugar su sonrisa, Durante todo el día la estuvo regalando, su buen rollo se contagia y hace que todo salga mejor. ¡Nunca dejes de sonreir!

Su hermana Ana estuvo al 100% en la boda, estuvo todo el tiempo junto a María ¡y además fue una compañera genial para desayunar conmigo!



 Siempre me gusta ir en el mismo coche que la novia (aunque no todas me lo permiten) para poder conseguir imágenes como esta.


Fue un lujo poder realizar las imágenes en este maravilloso hotel, la habitación de María era enorme y con una hermosa luz.


Aunque normalmente no me gusta "intervenir" o ser parte de la imagen, en ocasiones una mirada no viene nada mal.





Si el tiempo acompaña (aunque en el caso de María se podría decir que ibamos muy justitos) siempre hago unos lindos retratos de la novia.
Realmente hermoso el hotel .



por supuesto no podían faltar sus últimas fotos como soltera con su familia.


Y como en todas las bodas, mientras yo estoy en los preparativos de la novia, mi ayudante está en casa del novio, en esta boda fue la genial fotógrafa y amiga May Peralta.



Asier en su cuarto estuvo acompañado por sus amigos, de las mejores compañías que pueden existir.


¡Tampoco las cervezas podían faltar!






Y por supuesto también se hizo fotografías con su familia:


La ceremonia de María y Asier fue en la iglesia de Almerimar, fue un día de muchísimo calor, para ser exactos el 30 de agosto (siempre diré que fue el día más caluroso de 2014,) pero gracias a que todas las paredes de la iglesia son cristaleras abiertas al exterior la temperatura no se hizo insoportable (aunque no faltaron los abanicos)




Si veis menos invitados en el lado izquierdo es porque ahí daban los rayitos de sol y, como os dije, hacía bastante calor

Siempre es precioso el momento en el que se encuentra la pareja en la iglesia, como entenderéis al ser dos fotógrafos, mi ayudante y yo, durante la boda permite conseguir el retrato de los dos en el mismo momento.


También son hermosos los primeros instantes de interacción entre ellos, estoy seguro de que en ese momento es cuando se les van todos los nervios.


Hermosos momentos durante la ceremonia, lo bueno también de ser dos fotógrafos es poder movernos libremente durante la ceremonia y evitar perder ningún momento importante.



¡Si! estamos casados (o eso imagino que pensaba María cuando realicé esta foto)


Y no podía faltar el hermoso (y esperado) beso

Y hay algo muy especial que aún no había comentado, Asier es de Vitoria así que muchos de los invitados venían desde allí y con ellos trajeron sus costumbres, hicieron un hermoso baile a la salida de la ceremonia y justo después, como es tradición aquí, vino el arroz:



Arroz que tras irse los invitados la madre de María se encargó de limpiar, sin lugar a dudas uno de los momentos más memorables que recuerdo de una boda

Tras terminar la ceremonia nos fuimos a los jardines del hotel a realizar sus fotografías de exteriores




Y aunque no siempre es posible, por tiempo y por organización, intento recomendar a los novios que se hagan unas fotos con sus amigos y seres queridos pues se consiguen unas imágenes divertidas con quienes te acompañaron ese día.


Como podéis ver las chicas tuvieron más problemas para coger en peso a Asier



Aunque finalmente lo consiguieron:


E hicieron unas carreritas para liberar tensiones:


Y de aquí nos fuimos al coctel donde habían colocado las imágenes del preboda en un bonito panel (en el que los invitados miran sus asientos), esto fue una sorpresa para María y Asier organizada por  por Ana (hermana de María),  por la atenta metre del salón y por mí.


Este fue el primero de muchos besos (y estuve para recogerlos todos)

Hubo muchísimas sorpresas, sin lugar a dudas para mí ganó la de los zapatos (un poco compleja de explicar pero en definitiva consistía en que los novios contasen intimidades)


Eso si, aún mejor fue la cara de María cuando Mari Nieves le dió su regalo echo por ella misma. Si no recuerdo mal, era un Indalo formado por dos personas, un bonito símbolo almeriense para recordar en Vitoria.


Brindaron con y para todos


Y la última composición la dejo para el baile de esta hermosa pareja

Miguel Frías, fotógrafo de boda en Almería pero con ganas de hacer fotos en el exterior

2 comentarios:

  1. precioso reportage, llegaras donde quieras por que vives lo que haces, felicidades

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  2. No puede ser mas bonito este reportaje de boda. Las fotos están llenas de amor y magia. Espero que sigas para cuando me case yo, te necesitare!!!!

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